Ficha de paciente · 2026-09-07 · 6 min
Qué guarda una buena ficha (antecedentes, tratamientos, archivos, consentimientos, interacciones), cómo protegerla y cómo se ve en Umana, con exportación a PDF y registro de quién la abre.
La ficha es la memoria de tu consultorio. Bien llevada, cada visita arranca donde terminó la anterior, evitás reacciones por algo que ya sabías y tenés el argumento para proponer el siguiente tratamiento. Mal llevada, o repartida entre el cuaderno y el celular, es información que un día vas a necesitar y no vas a encontrar.
Datos de contacto y documento. Antecedentes y alergias con fecha. Cada tratamiento realizado, con notas y archivos adjuntos (fotos, estudios, recetas). Los consentimientos firmados. Las interacciones: qué se le mandó y cuándo. Y la fecha en que debería volver. Con dos líneas después de cada sesión alcanza; lo importante es que estén en la ficha y no en tu cabeza.
Cada paciente o cliente tiene su ficha con pestañas de historial, tratamientos (con archivos por cada uno), antecedentes, datos de salud, interacciones y documentos libres. Se exporta a PDF completa. Los tratamientos se agendan desde la ficha, en serie si hacen falta varias sesiones, y los presupuestos quedan vinculados.
Como son datos de salud, queda registrado quién abre cada ficha, el equipo entra con permisos por página y doble factor de autenticación, hay política de retención y la persona puede darse de baja de tus comunicaciones con un toque.
Pacientes → Nuevo. Cargá nombre, teléfono y email; el resto lo completás mientras atendés. Podés importar tu lista desde Excel para no empezar de cero.